
Tenerife no es solo el Teide y las playas de Las Americas. Es una isla que cambia de paisaje cada veinte kilómetros: del bosque de laurisilva a los acantilados, de los pueblos blancos del interior a las piscinas naturales del norte. El problema de la mayoría de los viajeros no es que no haya cosas que ver, sino que no saben cómo organizarlas. Y ahí es donde los 7 días bien aprovechados marcan toda la diferencia.
Este itinerario está pensado para quienes quieren ver de verdad la isla: sin carreras, sin reservas que te aten, sin perder tiempo entre traslados. Y aunque puedes hacerlo de muchas formas, viajar en camper es la manera en que más sentido tiene. Pero llegaremos a eso.
Muchos viajeros llegan al aeropuerto del sur y se quedan en la franja costera. Error. Aprovecha los primeros días para explorar lo que hay detrás: el pueblo de Granadilla de Abona, el pintoresco casco de San Miguel o las calas casi secretas entre El Médano y Los Abrigos. El viento en El Médano convierte esta zona en destino de kitesurfers de toda Europa, y el ambiente que se respira no tiene nada que ver con el turismo masivo.
Para comer, los chiringuitos de Los Abrigos siguen siendo de los mejores puntos de la isla para probar pescado fresco sin pagar precio de postal.
Aqui está el truco que la mayoría ignora: el Teide a primera hora o al atardecer es completamente diferente. El Parque Nacional se llena de coches a media mañana, pero si llegas antes de las 8:30, la carretera está vacía y la luz sobre los roques es espectacular. El atardecer desde el Mirador de Samara tampoco tiene comparación.
Si tienes el permiso para subir al cráter, consíguelo con semanas de antelación en la web del Parque. Si no lo tienes, el Teleférico más el paseo hasta la base de la cumbre ya es experiencia más que suficiente.

El norte de la isla es la parte que los vuelos baratos no ensenan en los folletos. Puerto de la Cruz sigue siendo uno de los destinos más completos de Canarias: el Jardin Botánico, el casco antiguo, la Playa Jardin de Cesar Manrique y la piscina de lago natural de Martiánez, que es una obra arquitectónica en sí misma. Si tienes más tiempo, el pueblo de Los Realejos o la bajada a La Orotava son paradas que pocos turistas hacen y que te dejan con ganas de quedarte más.
Si te interesa profundizar en las rutas por el norte de la isla, tenemos un artículo especifico con los mejores miradores y senderos de la zona norte que puede complementar muy bien esta etapa.
Esta es la parte donde el itinerario en camper supera con diferencia a cualquier otra opción. El norte tiene muy pocos hoteles bien situados y los que hay no son baratos. Con la furgoneta, puedes aparcar cerca del mar en zonas habilitadas, despertarte con el sonido del Atlántico y salir directo a ver la salida del sol sobre el Teide desde el otro lado. Eso no te lo da ninguna reserva de hotel.
El Macizo de Anaga es Patrimonio de la Biosfera y, para muchos viajeros, la visita más impactante de toda la isla. El bosque de laurisilva que cubre las cumbres tiene más de once millones de años, y los senderos que bajan hasta las playas de Benijo o Roque de las Bodegas son experiencias difíciles de repetir en otro lugar de Europa.
Calcula al menos un día entero. Lleva agua, calzado cómodo y, si puedes, evita los sábados de agosto.

El último día suele ser de aeropuerto y maletas. Pero si organizas bien el viaje, puedes llegar a Santa Cruz de Tenerife por la mañana, tomar un café en el Mercado de Nuestra Señora de África y aun tener tiempo para un último baño en las piscinas de Bajamar antes de volver. La clave está en no tener el vuelo a primera hora y en haber gestionado bien las etapas anteriores.
Con hotel, este itinerario implica cambiar de alojamiento tres o cuatro veces, contratar traslados o pagar parking en cada punto, y ajustarte siempre a los horarios de check-in. Con la camper, tu base se mueve contigo. Sin límite de kilómetros, paras donde quieres y te quedas el tiempo que sientes. Una semana en Tenerife así no se olvida.
| Si este itinerario te ha dado ganas de preparar el viaje, el siguiente paso es fácil: reserva tu camper, elige tus fechas y deja que Tenerife te sorprenda a tu ritmo. Estamos para ayudarte en cada detalle, antes y durante el viaje. |
