
Tenerife no solo es conocida por sus playas volcánicas, el majestuoso Teide o su clima privilegiado durante todo el año. La isla también posee una tradición vitivinícola única que se remonta a más de cinco siglos. Hoy en día, los vinos de Tenerife se han convertido en un verdadero tesoro gastronómico que atrae a viajeros, enólogos y amantes del buen vino de todo el mundo.
Gracias a su clima subtropical, suelos volcánicos y una gran variedad de microclimas, la isla produce algunos de los vinos canarios más singulares de España. Recorrer las bodegas de Tenerife es una experiencia que combina naturaleza, cultura y gastronomía, perfecta para quienes viajan en camper y desean descubrir la isla de forma auténtica.
En este artículo te proponemos una ruta del vino en Tenerife, visitando algunas de las bodegas más emblemáticas y descubriendo por qué los vinos de la isla tienen una personalidad tan especial.
La historia de los vinos de Tenerife comienza en el siglo XV, tras la conquista de las Islas Canarias. Los colonizadores introdujeron variedades de vid que rápidamente se adaptaron al suelo volcánico y al clima atlántico de la isla.
Durante los siglos XVI y XVII, los vinos tinerfeños especialmente el famoso Canary Wine o Malvasía, se exportaban a toda Europa. Incluso se dice que Shakespeare mencionó este vino en sus obras.
Hoy en día, la tradición sigue viva gracias a pequeñas bodegas familiares y proyectos innovadores que mantienen métodos de cultivo tradicionales. Muchas viñas se cultivan en terrenos escarpados o en terrazas volcánicas, lo que convierte la viticultura en un trabajo artesanal.
El resultado son vinos con una identidad única: frescos, minerales y con gran personalidad.
Para entender mejor los vinos de Tenerife, es importante conocer las denominaciones de origen que existen en la isla. Actualmente hay cinco:
Cada una produce vinos canarios con características distintas debido a la altitud, el clima y el tipo de suelo.
Por ejemplo:
Recorrer estas zonas forma parte de cualquier buena ruta del vino en Tenerife.
Si estás explorando la isla en camper o planeando una escapada gastronómica, estas son algunas de las bodegas de Tenerife que no deberías perderte.
Una de las bodegas más conocidas de Tenerife. Fundada en 1750, Bodegas Monje combina tradición con una experiencia turística muy completa.
Aquí puedes:
Su tinto Listán Negro es uno de los más representativos de la zona de Tacoronte-Acentejo.
Para los amantes del vino más exigentes, esta bodega es una parada imprescindible.
Suertes del Marqués se ha convertido en un referente internacional gracias a su apuesta por variedades autóctonas y viñedos muy antiguos.
Características destacadas:
Aquí descubrirás una de las expresiones más puras de los vinos de Tenerife.
Situada a más de 1.400 metros de altitud, esta bodega es una de las más altas de Europa.
Los viñedos crecen en un paisaje espectacular, cerca del Parque Nacional del Teide, lo que da lugar a vinos muy frescos y aromáticos.
Entre sus especialidades destacan:
La visita es perfecta si estás recorriendo el sur de la isla.
Viñátigo es un proyecto que ha recuperado muchas variedades tradicionales de vinos canarios.
Su filosofía se basa en preservar el patrimonio vitícola de las Islas Canarias.
Entre las variedades que cultivan destacan:
Sus vinos muestran toda la diversidad del terroir volcánico de Tenerife.
Esta bodega familiar produce vinos desde hace varias generaciones y es conocida por sus vinos jóvenes y afrutados.
Además, ofrecen experiencias enoturísticas muy interesantes:
Una parada ideal dentro de una ruta del vino por Tenerife.
Una de las grandes singularidades de los vinos de Tenerife es la presencia de variedades autóctonas que apenas se encuentran en otras regiones.
Entre las más importantes destacan:
La uva tinta más común de la isla. Produce vinos frescos, frutales y con notas minerales.
Muy utilizada en vinos blancos jóvenes, aromáticos y ligeros.
Una de las variedades más famosas de los vinos canarios, con aromas intensos y elegantes.
Produce vinos más estructurados y complejos.
Estas variedades, combinadas con el suelo volcánico, crean vinos con un carácter difícil de encontrar en otras regiones del mundo.
Los vinos de Tenerife tienen características únicas que los diferencian claramente de otros vinos españoles.
La tierra rica en minerales aporta una marcada personalidad a los vinos.
En pocos kilómetros puedes pasar de zonas húmedas a áreas muy secas, lo que crea gran diversidad de estilos.
Muchas viñas tienen más de 100 años.
Las Islas Canarias conservaron variedades prefiloxéricas que desaparecieron en Europa.
Todo esto convierte a los vinos canarios en un patrimonio vitivinícola único.
Explorar las bodegas de Tenerife en camper es una experiencia perfecta para viajar sin prisas.
Algunas recomendaciones:
Una posible ruta del vino en Tenerife podría ser:
Además, muchas bodegas están rodeadas de paisajes volcánicos espectaculares ideales para dormir en camper y disfrutar de la naturaleza.
Descubrir los vinos de Tenerife es una forma diferente de conocer la isla. Más allá de las playas y los miradores, existe una tradición vinícola fascinante que combina historia, cultura y naturaleza.
Recorrer las bodegas de Tenerife, degustar sus vinos volcánicos y aprender sobre las variedades autóctonas es una experiencia imprescindible para cualquier viajero.
Si estás planeando un viaje en camper por la isla, incluir una ruta del vino por Tenerife hará que tu aventura sea aún más auténtica.
Porque Tenerife no solo se descubre con la vista… también se disfruta con una copa de vino. 🍷
